Solo somos un recipiente

Los engranes se atascaron, la cajita para amar está rota, la cargo en mis manos, son despojos, basura que alguien dejó olvidada en mi puerta.

Aquella mujer recibe migajas, limosnas y todo lo que alguien más desechó, corrían las voces por ahí... no no no.

Ella solo deseaba un pedacito de vida, ser feliz un breve momento aunque después tuviera que morir, así, con una sonrisa sincera en el rostro, por conocer el amor incondicional y sentir que su vida cobró sentido.

Extraño sentimiento cuando el dolor desparece y deja su estela de cicatrices, cuando el amor se asoma provoca terror, ya no quiero sentir más, me niego, lo odio, alguien que me saque de aquí, esta mujer va a matarme, gritos ahogados surgen dentro de mí, ya estoy muerta. 

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